Vestido de novia de Marta Jokum 1913

Vestido de novia de Marta Jokum 1913

Un sorprendentemente hermoso vestido de novia confeccionado en brocado, raso duquesa y encaje. En el siluete del vestido ya se percibe la influencia del modisto Paul Poiret. Fue él quien introdujo en la moda las prendas sueltas, inspiradas en la antigüedad y en la cultura japonesa.

Las mangas del vestido evocan el kimono, mientras que la parte superior de la falda, en forma de túnica, fue tomada de la indumentaria griega antigua, aunque modernizada con una línea inferior asimétrica. La cintura, ligeramente alta según la moda de los años 1910, está resaltada con una decoración de perlas en varias hileras. El escote, el corpiño y los bordes de las mangas también están adornados con perlas. Otros dos acentos perlados aparecen donde la túnica se oculta bajo la cola.

Para la decoración se emplearon perlas artificiales en lugar de naturales, lo que también fue un rasgo característico de la época. A comienzos del siglo XX, estas joyas pasaron de ser un lujo inaccesible a convertirse en un material democrático, adecuado tanto para la creación de adornos económicos pero llamativos como para el embellecimiento de la ropa.

Los abalorios de imitación fueron finalmente consagrados en la moda por Coco Chanel, quien abrió su primera boutique en Deauville precisamente en 1913, el mismo año en que fue confeccionado el vestido de novia de Marta Jokum.